Parque Cultural para el Arte Integral
Consultores: Universidad de San Buenaventura Cali
Localización: Cali, Colombia
Proyecto: Arquitectura Cultural
Programas informáticos: Revit, Lumion, Photoshop, Illustrator
El Concepto: Refugio e Intriga
El proyecto se ubica en un punto estratégico de Cali, en el barrio 3 de Julio, contiguo a la Biblioteca Departamental Jorge Garcés Borrero. La premisa fundamental es la reutilización arquitectónica de la antigua subestación telefónica de Emcali para transformar un vacío urbano en un complejo artístico basado en la sostenibilidad y la integración social. El diseño surge como una «protesta» contra la falta de seguridad y el aislamiento peatonal de la zona, creando un espacio protegido que conecta con la biblioteca existente a través de un patio central. La estrategia de diseño se basa en la intriga: un edificio que no se revela completamente a la calle, sino que atrae a los peatones mediante una volumetría fragmentada que insinúa las actividades interiores sin revelarlas completamente desde el exterior. Arquitectura molecular y diálogo tectónico
El complejo se organiza en torno a una arquitectura molecular, en la que cada volumen posee autonomía estructural pero se integra en un todo funcional mediante una plataforma elevada. Este sistema de puentes y terrazas facilita la circulación inclusiva y horizontal, unificando los diversos espacios del programa -desde estudios de danza y música hasta salas de exposiciones- en una única entidad espacial. La materialidad refuerza este diálogo entre épocas: La conservación: La fachada original de piedra de la Muñeca se mantiene en el edificio renovado, conservando un mural de 20 metros del maestro Hernando Tejada, pieza clave del patrimonio moderno local. Contemporaneidad: Los nuevos volúmenes se construyen en hormigón GRC, seleccionado por su durabilidad, escaso mantenimiento y armonía cromática con el entorno.
Estrategias de adaptación al clima
El edificio funciona como un sistema bioclimático pasivo: Porosidad y viento: La fragmentación molecular y el patio central («espacio abierto») actúan como catalizadores de la ventilación natural, aprovechando los vientos del noroeste para regular la humedad. Control solar: Se implanta una envolvente con cámaras térmicas y elementos protectores girados según la orientación este-oeste, reduciendo la ganancia de calor interior. Inercia y vegetación: Las terrazas verdes y el adosamiento estratégico a la biblioteca aumentan la inercia térmica, mientras que la vegetación actúa como filtro de protección solar y regulador de la temperatura. Sostenibilidad integral
Además de las medidas pasivas, el proyecto incorpora sistemas activos: paneles solares en los lucernarios que cubren el 30% de la demanda energética y un sistema de recogida de agua de lluvia para el mantenimiento de las zonas verdes, reafirmando el compromiso del parque con el desarrollo sostenible de la región.